Abren el debate sobre el género.

Grupos católicos y colectivos ciudadanos rechazaron ayer la Ley de Erradicación de Violencia contra la Mujer.
Con movilizaciones en varias partes del país se rechazó la iniciativa de educación de género que se ha empezado a discutir en la Asamblea Nacional.
En Portoviejo, Gloria de Altamirano, del Centro Cristiano Vida Nueva, dijo que van a proponer al Gobierno que se excluya de todos los artículos de la Ley lo que tiene que ver con enfoque de género, porque dentro del concepto como construcción social se ve afectada directamente la familia.
“Que se permita educar a los hijos en base al origen natural del hombre, el sexo biológico, hombre, mujer”, indicó.
Mientras que Sandra Alarcón, del Movimiento Católicos Laicos y exdirectora de Educación de Manabí, señaló que piden la revisión de los contenidos de la malla curricular porque se han incluido ciertos conceptos y “pensamos que los chicos no tienen la madurez suficiente para entenderlos”.
Acotó que no piden una regresión, sino la reafirmación de derechos y conceptos, “porque la familia es única, el concepto de familia no se discute”.
La concentración se realizó en el aeropuerto Reales Tamarindos y contó con la participación de colegios religiosos y otras instituciones educativas, así como decenas de activistas.
Otras ciudades. Ciudades como Quito y Guayaquil también se vieron copadas de manifestantes vestidos de blanco, que exigían el derecho de los padres a educar a sus hijos en los valores morales de la Iglesia católica.
José Vaquero, un misionero católico que participó en la manifestación en Quito, dijo que la nutrida concurrencia a la marcha sólo refleja que en el país “lo primero es la familia”.
Para él, la familia “es una: hombre, mujer e hijos” y lo que esté por fuera de ello no es nada más que un “remedo de familia. No podemos permitir que confundan a nuestros hijos” con normativas en las que se pretende trastocar ese tipo de valores, agregó.
Recordó que en la Asamblea legislativa circulan proyectos de ley sobre aborto, diversidad sexual y reconocimiento de diferentes tipos de familia, un asunto que podría afectar, según señaló, el precepto biológico de que los seres humanos “nacemos hombres y mujeres”, sin ninguna otra categorización.
Igualdad. Domingo Flores, un activista por las libertades sexuales, mostraba la bandera del orgullo gay al paso de los católicos.
Para Flores, en cambio, los católicos “tienen todo el derecho de manifestarse y, como dicen, educar a sus hijos en sus casas”, aunque también “la sociedad ecuatoriana tiene el derecho de debatir estos temas para avanzar y no retroceder en derechos”.















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