El lenguaje y el género: ayuda a otras formas del poder

Dado este aniversario, se ha pedido la opinión de mujeres cuencanas que se encuentren activas en el campo profesional, con el fin de que expresen sus argumentos acerca del tema.
En el momento de preguntarles si creen que la aprobación del uso de sustantivos femeninos para definir cargos o profesiones ha transformado, de alguna manera, la importancia de la mujer dentro del campo laboral, esto fue lo que respondieron:
Paola Montalvan, Docente, artista y música, comenta: “No.
A mí me parece una conquista conceptual no más, y la verdad no creo que cause ningún impacto.
Dentro del mercado laboral, el tema va por el sueldo, las horas de trabajo, el permiso materno, no porque me digan ingeniera, etc”.
Wendy Aguilar, cineasta y productora, comenta que la invisibilización de la mujer en la historia la ha permitido la sociedad y la lengua, convirtiéndose en una herramienta eficaz para lograrlo.
Ella apunta que los aportes de grandes escritoras científicas cineastas no se han reconocido por mucho tiempo, y que hoy se redescubre el aporte de la misma, en diversas ciencias, disciplinas y artes, imprimiendo su presencia, aporte y participación, en la memoria y la historia, a través de lenguaje.
“Aparentemente, el uso de estos sustantivos y artículos femeninos en el lenguaje del día a día nos puede parecer poco importante, pero, si tan solo pensamos un segundo en la historia, podremos entender su importancia”, atribuye.
Tania Ordóñez, fotógrafa profesional, considera que este hecho sí transforma la realidad de la mujer, dándole visibilidad en el medio laboral, por ende, concibe correcto determinar que es una mujer la que ostenta cierto cargo u ofrece determinado servicio.
La relacionista pública Paula Martínez opina: “Personalmente creo que no transforma la importancia de la mujer en el trabajo.
Creo que la relevancia de la mujer en el ámbito laboral la da una misma, con las acciones que se ejecutan dentro del mismo; sin embargo, para el entorno puede ser una noticia importante que sostenga el valor de la igualdad de género”.
Mabel Petroff, reconocida artista escénica y actriz considera: “Claro que sí, el lenguaje es la manera en la que comprendemos el mundo, si cambiamos la forma en la que lo usamos, cambiamos la forma de pensar” Reflexión final.
Es innegable que el tema del lenguaje y su discriminación positiva de género, causa varios debates, por ejemplo el escritor, colombiano Héctor Abad se declara alérgico al lenguaje incluyente y comenta lo siguiente.
“Creo que en ese debate hay un exceso de susceptibilidad de parte de algunas mujeres.
Sé que no todas ellas se sienten excluidas cuando se usa el género masculino para el plural, por simple economía de lenguaje, y no para discriminar”.
Abad atribuye que el género es una categoría gramatical que no tiene nada que ver con el género.
Sin embargo, basta dar una leída a la historia de la lengua para comprender que, sin caer en exageraciones, hay una continua construcción de conceptos que distan mucho de ser inocentes.















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