Juez declara “abandono” de Procuraduría en juicio de Glas.

Siete minutos de retraso fue el motivo de exasperación del juez nacional Édgar Flores, presidente del Tribunal Penal que juzga al vicepresidente sin funciones, Jorge Glas, y otros ocho procesados por el presunto delito de asociación ilícita en la trama de corrupción de Odebrecht.
Tras esa espera, el magistrado declaró en “abandono” la acusación particular por parte de la Procuraduría General del Estado.
El abogado de Procuraduría pidió, al llegar a la audiencia, que el juez revocara esa decisión, sin embargo, Flores lo negó.
Por la tarde, la Procuraduría pidió, mediante un comunicado, que el Tribunal Penal respete “el derecho de la víctima”, que en este caso es el Estado y que está representada por el procurador, Diego García, o su abogado representante.
“Debe quedar claro que el Estado no ha perdido su condición de víctima, pues el derecho de la víctima a intervenir en las audiencias y a la reparación integral es independiente de la acusación particular”, dice el documento.
Al constitucionalista Gustavo Medina no le extrañó la decisión del juez.
“Esos son los rigores de nuestro procedimiento penal, todo se juzga en audiencias orales y hay que estar a la hora que el juez señale”, dijo.
Por su parte, el abogado y analista político Arturo Moscoso mencionó que el hecho “es gravísimo y sospechoso.
Amerita una investigación y la destitución de todos los funcionarios de Procuraduría, incluido el Procurador del Estado”.
El proceso
Por la mañana todos los testigos de los procesados terminaron de rendir versión.
Incluso algunos de los acusados dieron sus testimonios.
Uno de ellos fue Diego Cabrera, quien relató cómo creó, a pedido del procesado José Rubén Terán, las ‘offshores’ Alesbury y Joubert.
Según su testimonio, él fue contratado como abogado exclusivamente para crear esas empresas, pero no tuvo que ver con esos fondos.
Ante una pregunta del fiscal general, Carlos Baca Mancheno, también reiteró algunos datos de cómo se operaba a través del Sai Bank en Quito, un banco eminentemente ‘on line’ según dijo, donde algunas de las offshores involucradas en el entramado de coimas tenían sus cuentas.
“Las instrucciones a Daniel Borja del Sai Bank las dio José Rubén Terán”. Este último en una diligencia anterior dijo que los fondos provenían de Odebrecht, que se le comunicaban las transferencias y hasta que le entregaban el dinero en su casa.















Comentarios