top of page
banner18.png

Peligro y temor en parques lineales del estero Salado con robos y daños.

28 ene 2018
2 min de lectura

Peligro y temor en parques lineales del estero Salado con robos y daños

Luisito se mecía en un asiento del columpio del parque lineal en el sector La Pista, en la cooperativa Cisne II del suburbio de Guayaquil.

Con su mano cogía la parte metálica del asiento de al lado, que colgaba de una sola cadena.

La otra había sido desprendida.

Al igual que este juego, muchos otros están deteriorados y dañados por completo en algunos tramos que componen el parque lineal del suburbio y el de la isla Trinitaria.

Este proyecto, que integra el plan Guayaquil Ecológico, del Gobierno central, empezó a inaugurarse en el 2013 y buscó recuperar once zonas de ribera del estero Salado.

Sin embargo, el paso de los años, el poco mantenimiento y el descuido ciudadano generan problemas.

Xavier Salgado, activista ecológico local, manifiesta que los moradores salen a botar desechos tanto orgánicos como de construcción en las riberas.

A su vez, el descuido se junta con la inseguridad. Muchos de los juegos están destruidos a causa de los “hacheros” (consumidores de la droga H) de la zona, que los roban para comprar el estupefaciente, incluso hasta el césped sintético ha sido sustraído de varias partes a lo largo de este parque.

Hace unos días, moradores lograron quitarles a antisociales uno de los juegos que ya lo habían desprendido.

Este se encuentra encadenado a un poste de alumbrado público frente al parque para su reinstalación.

La abuela de Luisito, quien es comerciante ambulante, dice que cada vez es más difícil disfrutar del parque en familia.

“Ya no es como antes, ya la gente sale con su mascota y no recoge sus desechos, vienen a arrojar basura y los jóvenes consumidores se creen dueños de esta obra pública”, lamenta la mujer, de 60 años.

Uno de los moradores denunció que a esa zona llegan personas en motos y carros a consumir, incluso mientras niños y adolescentes juegan en una pequeña cancha a un costado.

“Los bebes les dicen: ‘oigan, vayan a fumar a otro lado’, y les contestan: ‘ya cállate, muchacho’, y los insultan”, dice.

Agrega que junto a otras decenas de familias se han organizado para recolectar firmas y solicitar que el Ministerio del Interior implemente una cámara de seguridad.

“Antes (meses después de la inauguración) daba gusto ver cómo las señoritas y señoras trotaban a lo largo del parque.

Ahora, solo salen un rato, como que les da miedo y se regresan a sus casas”, cuenta con tristeza el morador de Cisne II.

El capitán de Policía José Vallejo, jefe de la zona, comenta que el principal problema son los consumidores.

A mediados de esta semana y frente a las quejas de los residentes, el Miduvi envió una cuadrilla para que realizara trabajos de pintura en los juegos metálicos en Cisne II.

Más quejas En la Trinitaria.

El malestar por los daños en los parques lineales se repite en residentes de la cooperativa Naciones Unidas de la isla Trinitaria, que también dicen ahuyentar a los consumidores para que sus hijos puedan salir al parque.

María Francisca Erazo, líder comunitaria, indicó que las bancas de los columpios se las han llevado.

También hay zonas deterioradas que no han sido readecuadas, como las luminarias.


 
 
 

Comentarios


LOGO-JOVENES-COM-original_edited.png

| Noticias y Entretenimiento |

0997534071 - Publicidad

bottom of page