Dieta rica en pescado, podría evitar partos prematuros

Si le encanta el pescado y está embarazada, una nueva investigación sugiere que comer mucho pescado podría ayudarla a evitar dar a luz a su bebé de forma prematura.
Los investigadores encontraron que las mujeres que tenían los niveles más bajos de ácidos grasos del pescado durante el primer y el segundo trimestre presentaban 10 veces más probabilidades de dar a luz a un bebé prematuro que las mujeres que tenían los niveles más altos de esos ácidos grasos.
El autor del estudio, el Dr. Sjurdur Olsen, epidemiólogo en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, dijo que ahora hay tres tipos distintos de estudios que vinculan el consumo de los ácidos grasos del pescado, conocidos como ácidos grasos omega 3 de cadena larga, con unos mejores resultados.
En todo el mundo, unos 15 millones de bebés nacen de forma prematura cada año, según March of Dimes. En Estados Unidos, casi uno de cada 10 bebés nace prematuramente, lo que los pone en riesgo de problemas graves de la salud.
La causa exacta del nacimiento prematuro sigue sin ser conocida, según los autores del estudio. Los investigadores han anotado que en ciertas áreas con un alto consumo de pescado, los embarazos parecen durar más tiempo. Esto fue el acicate de la investigación inicial sobre por qué y cómo comer más pescado podría ayudar a reducir los nacimientos prematuros.
En esas muestras se midió la cantidad de ácidos grasos de cadena larga (en particular unos comúnmente conocidos como EPA y DHA) en la sangre de las mujeres.
El EPA y el DHA se encuentran sobre todo en el pescado y otros mariscos, sobre todo en el pescado de agua fría como el salmón, la caballa, el atún, el arenque y las sardinas, según la Oficina de Complementos Dietéticos de EE. UU. Esos ácidos grasos también se encuentran en los frutos secos y las semillas, los aceites vegetales y los alimentos han sido fortificados, como el jugo de naranja y ciertos productos lácteos.
Basándose en la cantidad de esos ácidos grasos, las mujeres se asignaron a uno de cinco grupos, que representaban desde los niveles más bajos hasta los niveles más altos.
Las mujeres con los niveles más bajos tenían un riesgo 10 veces más alto de nacimiento prematuro que las que tenían los niveles más altos de ácidos grasos omega 3. Las mujeres en el segundo grupo más bajo tenían un riesgo 2.7 veces mayor que las mujeres con las niveles más altos, mostraron los hallazgos.















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