Deporte profesional en Ecuador es ‘una inversión de alto riesgo’

‘Hay mucho talento, pero poco apoyo’ (Tenis)
En el tenis local el apoyo económico de la familia es el pilar fundamental en la formación del atleta. Diego Hidalgo, padre del jugador del mismo nombre, que retomó el tenis profesional tras culminar estudios universitarios en EE.UU., revela la onerosa cifra que debe invertir, en su caso, en la carrera deportiva de su hijo.
“Esto es una inversión de riesgo como todo proyecto”, anticipa Hidalgo antes de calcular que para terminar esta temporada, Diego requiere entre $ 80.000 y $ 100.000 para competir en el circuito ATP.
Desde la etapa inicial (8 años) “en tenis todo tiene un costo: academia, zapatos, raquetas, viajes... Un niño de competencia (14-15 años) puede gastar dos pares de zapatos al mes. Raquetas son 4 al año y cada una cuesta unos $ 200”.
Como júnior, el tenista Hidalgo (26 años) ganó nacionales y sudamericanos. Pero a los 18 debía decidir: ¿estudio o juego? Por la falta de presupuesto para el deporte, él y su familia eligieron la opción que toma la mayoría de los tenistas locales: aceptar una beca universitaria en EE.UU. y seguir compitiendo como alumno-deportista. En el 2017 se graduó de publicista en la Universidad de Florida; volvió al tenis en el 2018 y este mes ganó su primer título Pro: M15 World Tennis Tour de Orlando (Future).
“Diego ya necesita un entrenador particular para subir su nivel”, dice el padre del jugador, quien para cubrir el resto del año requeriría unos $ 8.000 al mes. ¿Contratar un técnico o no? Ese es el dilema de la familia Hidalgo. “Estamos solos en esto, aunque la Secretaría del Deporte aporta algo (dos sueldos básicos), pero ese rubro, que no es mucho, se agotó en los primeros seis torneos”.
La empresa privada es una opción, pero “para un auspiciante es una inversión de riesgo. Nadie garantiza éxito, pero en otros países hay esa apuesta”, dice el padre. “Un tenista nacional no tiene apoyo para surgir, hay mucho talento que se queda porque no hay dinero. Si un tenista pasa de primera ronda en un Grand Slam recupera la inversión”.
‘Cuando un ciclista comienza, los gastos los asume la familia’ (Ciclismo)
La euforia desatada por Richard Carapaz, ganador del Giro de Italia el pasado 2 de junio, desbordó el entusiasmo no solo de los apasionados al ciclismo, sino que en medio del furor el Gobierno ofreció eliminar el impuesto a la importación de bicicletas de competencias; aunque Carapaz luego dijo que “pedir apoyo para el ciclismo en el Ecuador era como gritarle a un sordo”.
Esa gesta de la Locomotora de Carchi ha despertado el interés de muchos niños por ser ciclistas profesionales, pese a que el inicio en esta actividad es muy complicado, como ha repetido varias veces Carapaz.
Un ‘caballito de acero’ para un ciclista de ruta que comienza en la disciplina puede costar $ 850, cuenta Santiago Rosero, director general del Movistar Team Ecuador, equipo continental en América. “Ese rubro, en la mayoría de casos, lo asume el padre de familia”, explica. Agrega que los progenitores también deben invertir en cascos, licras, camisetas, zapatillas, gafas, que son los implementos básicos.
Si el pedalista sobresale, el entrenador analiza su fortaleza técnica y sus aptitudes. “No todos llegarán a la gloria como Carapaz. En el ciclismo, según las condiciones, se puede ser gregario, especialista en contrarreloj, sprinter, montañista. No todos van a pelear por ganar un Giro u otra carrera. Un equipo necesita armarse con varios tipos de ciclistas”.
Una escuadra amateur de ocho corredores podría funcionar con un presupuesto anual de $ 80.000, indica Rosero. Movistar Ecuador maneja $ 400.000 al año para un cuadro de diez ciclistas. Esa cifra cubre, entre otras cosas, sueldos de deportistas, masajista, mecánico, entrenador y viajes locales o fuera del país.
El máximo reto de un pedalista es llegar a un equipo World Tour, en el que los sueldos mínimos pueden ser de $ 60.000 al año; pero si destaca, las cifras son millonarias y la posibilidad de auspicios es mayor.
‘Es el bolsillo del padre el que aguanta’ (Atletismo)
Destacar en la élite del atletismo de fondo o semifondo es el sueño de quienes practican esta disciplina. Además de poder entregar una medalla al Ecuador en pruebas del ciclo olímpico, los premios económicos que se ofrecen en las competencias particulares son atractivos.
Ese final exitoso al que llegaron años atrás deportistas como Rolando Vera, Silvio Guerra, Franklin Tenorio y Martha Tenorio, y en la actualidad Byron Piedra, entre otros, no se dio solo por la aptitud, dedicación y esfuerzo de cada uno de ellos. También requirió de una alta inversión, clave para dar pasos firmes desde la iniciación que puede darse a los 12 años.
“La inversión en los deportes de larga duración es grande y por lo regular cuando se inicia, el que aguanta es el bolsillo de los padres. No hay otra”, dice a este Diario Franklin Tenorio, múltiple campeón de pruebas locales y gran animador de maratones a nivel internacional.
Los entrenamientos, dice, son tan exigentes que implican –desde la primera etapa– designar rubros altos para indumentaria, nutrición, viajes, médicos, y otros gastos.
“Un atleta de fondo, cuando recién comienza, necesitará unos tres pares de zapatos al mes como mínimo. Pero no es solo ese gasto ya que además deberá comprar licras, calentadores, camisetas con tecnología para que la sudoración sea expulsada y no se quede en el interior, cremas protectoras contra el sol, vitaminas, chompas rompevientos, gafas, pantalonetas y otras cosas básicas para ir a entrenar”, detalla Tenorio.
Si el atleta tiene talento brillará a nivel nacional, ganará medallas y premios económicos, explica. Ese será el primer paso para ir al exterior.
“Silvio (Guerra) fue dos veces segundo en la Maratón de Boston, donde los premios económicos son significativos. Recién a ese nivel llegan las recompensas”, dice Tenorio sobre su colega, quien también fue deportista olímpico. Además cita a su hermana Martha y a Vera, quienes brillaron durante algunos años en la San Silvestre, en Sao Paulo, Brasil.















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