¿Acudir al gimnasio es más riesgoso que otras actividades como salir a un restaurante?

Ecuador se alista a reaperturar la atención en los gimnasios mediante un plan piloto tras una aprobación previa por el COE Cantonal. Estos espacios estuvieron a punto de reabrir sus puertas en Quito hace dos meses, sin embargo, esto se aplazó.
El COE Nacional aprobó que agosto sea el mes donde puedan reanudar sus actividades, pero en cantones con semaforización verde.
A lo largo de la pandemia se ha ido descubriendo el comportamiento del virus, así como los mecanismos de propagación por lo que se han implementado medidas para reducir el impacto en los países. Pese a lo que muchos consideran, no hay un espacio o actividad que pueda impedir el contagio, todo dependerá de las medidas de bioseguridad que se implemente.
Sin embargo, hay actividades que sí generan un mayor riesgo para contraer el virus como por ejemplo no es lo mismo ir a caminar solo que aglomerarse en un restaurante sin mascarilla. Ante esto surge la duda qué tan seguros son los gimnasios para no convertirse en un foco de infección.
Expertos señalan que acudir o no al gimnasio dependerá si los casos de covid están controlados o no en la ciudad. María Cruz Minguillón, experta en partículas finas e investigadora del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), dijo a La Vanguardia que el riesgo de contagio en esos espacios dependerá de "las condiciones de renovación del aire, la densidad de personas en un mismo espacio, el tiempo que permanezcan en él y el uso de mascarillas ".
En espacios cerrados y con mala ventilación se ha demostrado que el virus se puede concentrar más por lo que los expertos señalan que se debe permitir la circulación de aire o instalar filtros en los sistemas de ventilación. Para garantizar que todo el mundo está a al menos dos metros (6 pies) de distancia, los gimnasios deben tomar medidas como mover las máquinas, bloquear zonas o limitar el número de personas que pueden acceder el recinto, dijo Marybeth Sexton, profesora asistente de enfermedades infecciosas en la Universidad de Emory.
El portal español también recopila un estudio publicado en la revista del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los EE.UU. en el que se evidenció que en Corea del Norte se registró un brote a través de una clase de baile-fitness de 22 personas lo que derivó la infección de 112 personas. Esto porque dos monitores tenían sintomatología.
A finales de junio se conoció de un estudio realizado por los investigadores de la Universidad de Oslo en el que se estudió a 3764 personas, que la mitad acudió a un gimnasio y la otra no tenía permitirlo hacerlo. El primer grupo acudió entre una y seis veces a estos espacios, pero debían cumplir con el distanciamiento físico, lavado de manos y limpieza de máquinas después de cada uso. Las duchas y saunas permanecieron cerrados.
Tras dos semanas se realizó a ambos grupos una prueba PCR, dando como resultado un caso positivo en el grupo que acudió al gimnasio, pero se determinó que adquirió el virus en su lugar de trabajo.
Pese a este antecedentes, los expertos no pueden aseverar que tras mantener las medidas empleadas se pueden evitar los contagios. Varios especialistas difieren del estudio porque cuando se lo realizó, Noruega había pasado su ola de contagios y que si se lo hubiese hecho en el momento máximo de la pandemia sí se registrarían contagios, según CNN.
Magda Campins, jefa de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Vall d’Hebron, señaló a La Vanguardia que los cines, teatros, gimnasios son más seguros en comparación con los restaurantes o bares porque permiten la distancia interpersonal y "gente no lleva mascarilla o la lleva mal".
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos sugieren inscribirse por internet en lugar de en persona, y buscar actividades al aire libre en lugar de en espacios cerrados cuando sea posible. (I)















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