El estrés influye en la caída del cabello, pero con ayuda se puede controlar

De 50 a 100 cabellos diarios es lo normal que se caiga. Pasada esa cifra no hay que alarmarse, pero ya debe prestar atención. Así lo afirman los expertos. Una de las pistas para tomar en cuenta es en el momento del lavado o cuando se va a peinar y ve una caída excesiva, según Gisel Salvador, dermocosmiatra y esteticista.
La alopecia capilar, como se denomina a la caída del cabello, se produce por muchos factores, según los especialistas consultados. Van desde los antecedentes genéticos, que es lo más común, hasta lo emocional.
Édgar Ollague, director del área de Tricología de la Clínica Dermatológica Ollague, indica que hay alopecia androgenética, alopecia areata y alopecia effluvium telogen, y esta última en la fase aguda, “es la enfermedad más frecuente de pelo que se está observando en las últimas semanas”.
Con él concuerda Andrea Moreno, médico especialista en dermatología, quien dice “que es una de las consultas más frecuentes pospandemia”.
Ollague señala que la alopecia effluvium telogen aguda “se desencadena en el 50 % de los casos por enfermedades sistémicas, por déficits nutricionales, por déficit de vitaminas, por enfermedades autoinmunes, y por eso siempre es importante descartar mediante un examen de sangre la existencia de algunas de esta patologías”.
Pero en el otro 50 % se desencadena por alteraciones psicológicas importantes como el estrés, depresión. “Cuando hay demasiado estrés, el cuerpo libera picos de cortisol, por lo general causan inflamación tanto del pelo, la piel y las uñas, y esa inflamación transitoria hace que, aunque ya haya pasado la situación estresante, el cabello siga cayéndose por dos o tres meses”, explica Moreno.
Salvador agrega que el cortisol “ataca directamente al folículo piloso, entonces allí empieza a haber caída...” y la denomina apolecia nerviosa, la cual está afectando a mucha gente en estos momentos.
Ollague menciona que en algunos casos que han sido frecuentes en estos últimos días es la asociación de COVID-19, pero no porque se relacione directamente a la infección del virus sino por el ambiente que el paciente vivió de la pandemia, el estrés o alguna pérdida familiar. Y cita como ejemplo que si hoy tiene la pérdida familiar o el problema psicológico importante en el paciente, “eso va a repercutir después de tres a cuatro meses en la caída del cabello y por eso en la actualidad es más común la caída de pelo que antes, porque ahora todos los pacientes están viviendo las consecuencias de lo que pasó hace tres o cuatro meses”.
A la caída del cabello, Ollague también lo divide en ventaja y desventaja. Lo bueno es que la alopecia “es totalmente reversible”, pero lo negativo y lo más importante es que cuando se habla de tratamiento normalmente se demoran de dos a tres meses mínimo para que pare la caída del pelo y de cuatro a seis meses para que vuelva a crecer, por lo que para esto, la paciencia es lo que predomina en el tratamiento para la caída del pelo relacionada con el estrés.
Alopecia androgenética
"Se produce la caída del cabello cuando hay una falla en el folículo piloso, qué quiere decir esto, esta falla puede venir por alguna descendencia genética, cuando hay un 80 % de genética, el folículo piloso es débil y empieza a haber una caída", explica Salvador.
Ollague divide la caída del cabello en dos grupos, la parte genética y la adquirida. “La parte hereditaria entra con el cuadro de alopecia androgenética, que es la calvicie masculina o femenina; la alopecia areata, que es un problema genético, que también se desencadena por el estrés. Y los adquiridos, lo que está pasando ahora por el estrés, el effluvium telogen que está haciendo caer el pelo”, explica.
Moreno indica que es “importante consultar cuando hay caída del cabello en parches, es decir, en círculos o solo en ciertas áreas, es algo muy común en esta época que hay mucho estrés, se llama alopecia areata...”, dice.
Otros problemas
Salvador señala que otro problema común es la seborrea, al haber bastante grasa en el folículo piloso el cabello se cae, así como la psoriasis, que se produce por el estrés y se ven ligeras descamaciones en el cuero cabelludo.
Por su parte, Ollague indica que otro cuadro totalmente diferente es la dermatitis seborreica. “El desencadenante principal es el estrés y en algunos casos viene asociado caída de pelo y seborrea (caspa), entonces eso también puede agravar la caída de pelo, pero todo se fundamenta en disminuir la parte emocional”, recalca.
Moreno indica que también se deben tener en cuenta los cambios hormonales, los medicamentos y algunos tipos de enfermedades como cáncer, considerar ciertos estilos de peinados, que también causan alopecia. “Las personas que tienden a peinarse con colas atrás o afros que tienden a tener peinados hacia atrás, recogidos, les causa un tipo de alopecia... Es una causa que a veces no la tienen en cuenta y es importante”, afirma.
Asimismo señala que otra causa muy frecuente es por el déficit vitamínico, por lo general suele ser por falta de hierro, de vitamina B12. “El cabello se hace más delgado en la parte del folículo y esto hace que se desprenda fácilmente”, dice Moreno.
Además indica que cuando un paciente llega a una consulta, realizan una historia clínica, conoce si tiene una alguna enfermedad que esté exacerbando la caída del cabello o si está tomando alguna medicina, por ejemplo, para la presión, para la gota.
“Los pacientes que tienen lupus o psoriasis, ellos también tienen una importante caída del cabello, entonces por eso la caída del cabello es un problema médico, hay que ir a conversar con el médico, porque hay múltiples causas y múltiples enfermedades que le preguntamos ese rato al paciente”, indica.
Mito
Ollague dice que el problema de la caída del cabello prima sobre todo en las mujeres y explica el porqué. “Las mujeres a veces no se lavan el pelo un día, dos días, se lo lavan al tercer día, entonces cuando se lo lavan van a acumular 300 cabellos y cuando van al baño y se peinan, van a pensar se me está cayendo el cabello, pero por eso nosotros como dermatólogos siempre orientamos a lavarlo todos los días y allí existe otro mito”, apunta.
“Las personas piensan que porque se lo laven todos los días se va a caer más, no, eso no es así, así usted se lo lave o no se lo lave no va a influir en nada que se caiga o no se caiga el pelo, eso es un mito de los peluqueros, más que nada en las personas que se tinturan principalmente en las mujeres (porque) se va a perder el tinte...”, agrega.
Tratamiento
El plasma capilar menciona Salvador como uno de los tratamientos, que se aplica para todo tipo de piel, todo tipo de cuero cabelludo y sobre todo en el caso específico de la alopecia nerviosa.
De acuerdo con la dermocosmiatra, es un tratamiento autólogo, proviene de la sangre del mismo paciente. “Se le extrae sangre. Esa sangre pasa por un proceso... y el plasma es el que se inyecta en el cráneo o se lo puede hacer menos invasivo con un dispositivo que se llama Dermapen y se aplica el plasma”, resalta.
El tratamiento se lo hace cada quince días, acompañado de un champú anticaída y de un producto que se denomina Minoxidil, que puede ser entre el 5 % y 10%, “que me va a servir para potenciar el tratamiento con el plasma”. “Lo que hace el plasma en sí es estimular el crecimiento del pelo y en el pelo que ya está lo fortalece para que no haya más caída, fortalece el folículo piloso”, explica.
“Lo recomendable del tratamiento es de cinco semanas, una cada quince días, dependiendo del caso del paciente, pueden ser de cuatro, tres semanas, según cómo vaya mejorando y cuál sea la evolución específica del paciente, pero en general dura de cinco a seis semanas máximo”, agrega.
Cuando es crónico, recomienda buscar ayuda psicológica, porque al no dejar de producir cortisol la caída del cabello continuará y al momento de realizar un tratamiento, este será rechazado por el cuerpo. “Ese cortisol no va a dejar que el pelo nuevo crezca sino que se va a seguir debilitando el folículo piloso”, afirma.
Ollague menciona que hay tratamientos orales, tratamientos tópicos como lociones, champús. “Por último, nosotros siempre asociamos la tecnología láser que nos brinda una alternativa eficaz para tratar el pelo a corto plazo, si es mínimo cuatro meses lo podemos hacer en dos a tres meses...”, resalta.
Alimentación
Moreno comenta que hay alimentos que realmente ayudan y los que aumentan la inflamación. “Debemos aprovechar (los alimentos) ricos en hierro (los de hoja verde y ancha, espinaca, col, brócoli), en vitaminas B12 (mariscos como los camarones, los pescados de carne blanca), ácidos grasos (frutos secos) y la vitamina A (zanahoria), que ayudará a fortalecer el cuero cabelludo y el buen crecimiento del cabello”, enfatiza.
Los alimentos que debemos evitar porque causan inflamación, dice, son principalmente el azúcar (gaseosas) y las harinas refinadas (panes de harina blanca, tortas). “El azúcar está comprobado que aumenta la inflamación presente en la piel cabelluda y eso puede hacer que el pelo se caiga con más frecuencia... Los recomendados son de harina integral, no los de harina blanca”, sostiene.
Salvador recomienda que como para todo, para tener una buena piel, un cabello fuerte, hay que comer muchas verduras y alimentos ricos en vitamina K (todo lo que es verde, lechuga, espinaca).
En cambio, Ollague resalta que “siempre es importante tener una buena nutrición..., no necesita ser una nutrición específica para el cabello, pero sí comer saludable, entonces un buen tratamiento acompañado de una buena nutrición sería recomendable, pero sí va a ayudar el tratamiento”. Sugiere comer alimentos que contengan vitamina B12, hierro, verduras, vegetales, proteínas (carne, pollo, pescado).
Uso de cosméticos
Moreno indica que el uso de cosméticos es cada vez más frecuente y que sería una opción para quien no pueda acudir directamente al dermatólogo, sin embargo resalta que lo ideal es visitar al especialista.
“Tenemos un síntoma y aproximadamente 20 causas, entonces un síntoma que es la caspa, pero hay múltiples causas detrás de esto, puede haber detrás de esto una sebopsoriasis u otras enfermedades, entonces siempre, siempre es importante que si tenemos como tal ya una molestia, una enfermedad, se investigue qué la está causando, no solo tratar el problema con cosméticos, sino tener clara cuál es la causa... y allí es cuando interviene el médico, cuando busca la causa”, reitera.
Salvador cree que en la “actualidad hay demasiados productos que ofrecen demasiadas cosas y no siempre tenemos el asesoramiento de alguien que nos diga realmente qué necesitamos”.
“Así que yo sí recomiendo no comprar, tengo muchos pacientes que se compran muchos productos, van a diferentes lugares y les ofrecen líneas completas de cosas que a la larga no necesitan.
Sugiero que siempre busquen a un profesional para que los pueda guiar en lo que realmente necesitan; por lo general, cuando son este tipo de problemas a nivel capilar sí son necesarias líneas médicas, son mucho más efectivas que líneas comerciales”, concluye.















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