El mejor momento para ducharte cuando trabajas desde casa

Como sociedad llevamos más de un año entero en pandemia realizando una serie de cambios en nuestra vida diaria que quizás antes no podíamos imaginar.
No acudir a la oficina todos los días por la mañana y quedarnos en casa completando las tareas y responsabilidades que debíamos cumplir. A pesar de que la circunstancia del teletrabajo continúa siendo una realidad que no es para todos, ya que muchos han perdido sus trabajos o han tenido que asistir de forma presencial, de todas formas es considerada actualmente una normalidad.
Los que no toman el bus o el coche público todos los días como antes, y que son considerados teletrabajadores o trabajadores online, quizás se han acostumbrado a trabajar en pijama, ciertas veces descuidando el aspecto personal e incluso la higiene, ya que deben permanecer sentados y concentrados dentro de su hogar casi ocho horas al día.
A largo plazo esto puede pasarle factura al cuerpo y a la mente, volviéndonos más dejados, advierte el portal de salud ACV. “No fueron pocos los expertos que lanzaban consejos al inicio de la cuarentena de que venía muy bien vestirse para teletrabajar como si tuvieras que ir a la oficina, pues al fin y al cabo estabas haciendo creer a la mente que proseguías con tu rutina de siempre”, agregan.
El ducharse como un ‘respiro’ o una siesta
La mayoría preferiría levantarse y empezar a hacer sus tareas laborales, mientras que otros preferirían ducharse antes de dar inicio a las largas horas de trabajo. Lo cierto es que cada uno hará lo que más le convenga, pero según varios expertos consultados por la revista de salud Best Life, el peor momento para darse un buen baño es por la mañana.
“Es mejor al mediodía”, este hecho lo destaca Nan Wise, neurocientífica cognitiva, quien asegura que el mejor instante es justo a la mitad del día. Ya que, según ella, estas son las horas en las que tendemos a perder mayor concentración, cuando aparece la “niebla mental”, que es generalmente una hora antes o después de comer. Puedes acompañar tu baño de un momento de exfoliación o aplicación de mascarillas, eso ayuda a despejar un momento tu mente, comenta Zachary Mack de Best Life.
Ducharse es una excelente forma de activarse para realizar las tareas de la tarde, asegura la profesional. Además, argumenta que si lo haces a primera hora de la mañana tiendes a perder tiempo para empezar a trabajar y adelantarte.
“El ambiente relajante que nos ofrece la ducha puede permitir que aumenten nuestros pensamientos creativos al poder divagar y hacer que las personas puedan estar más abiertas a su flujo de inconsciente”, explica el experto Ron Friedman, psicólogo y terapeuta. “Se trata de uno de esos pocos momentos en los que no estamos atados a nuestros dispositivos, por lo que tenemos tiempo y espacio para encontrar conexiones entre ideas”.
La ducha al mediodía tendría el efecto de una siesta, apoya Chris Gayomali, editor de la revista de bienestar CG, ya que deja el cuerpo más “descansado” para afrontar lo que queda de la jornada. “Es un respiro, algo que normalmente no podrías hacer en una oficina”, aconseja. (I)















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