Seis datos sobre salud que quizá no conocía

1) Las caries se pueden transmitir en un beso
Las caries son propiamente agujeros que se forman en los dientes, producto de bacterias que se instalan en la boca. Una mala higiene, ingresar alimentos a la boca con frecuencia durante el día o tomar bebidas altas en azúcar pueden provocar la aparición de caries. El problema de esta condición es que la bacteria continúa consumiendo el diente hasta realizar un orificio más profundo y llegar a las terminaciones nerviosas (ahí es cuando empieza a doler). Las bacterias que generan las caries sí se pueden transmitir a través de un beso en la boca o por compartir cubiertos con una persona que tenga las bacterias en la boca, así lo confirma la página Vida y Salud.
2) Las mujeres son más propensas a sufrir enfermedades y trastornos de la salud visual.
Alejandro Lalama, optómetra de Óptica Los Andes, comenta que “existe una relación comprobada entre la calidad de la visión y los cambios hormonales en las mujeres. Estos cambios se dan cuando ocurre una alteración en la producción de las hormonas tiroideas o en los niveles de las hormonas como la progesterona y los estrógenos”. Por esto, es importante que cuando las mujeres entren en etapa de gestación o en la menopausia, se realicen chequeos visuales periódicos, pues no solo pueden aparecer patologías, sino que si existen enfermedades preexistentes, estas se pueden agudizar.
3) La congestión nasal
La congestión nasal no es considerada una enfermedad, pero sí es el síntoma de muchas. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cientos de millones de personas sufren cada día las consecuencias de una enfermedad respiratoria crónica (ERC).
Los cambios de clima frecuentes y condiciones como los resfriados, gripes y rinitis alérgica son las causas más comunes donde aparece el incómodo síntoma de la congestión nasal o “nariz tapada”, que se produce cuando los tejidos nasales y adyacentes y los vasos sanguíneos se inflaman con exceso de líquido y causan una sensación de “congestión” acompañada de una secreción nasal o “moqueo”. El humo del tabaco, el aire seco, comida picante, tabique nasal desviado y sinusitis aguda también causan congestión nasal, aunque con menor frecuencia.
La doctora Astrid Díaz, asesora médica de Bayer, menciona que “las personas adultas deben acudir al médico cuando el síntoma de congestión nasal dure más de diez días, presente fiebre alta, las secreciones nasales amarillas y verdes, y estén acompañadas por un algún dolor inusual, ya que es posible que esto sea una señal de infección bacteriana o síntoma de alguna enfermedad respiratoria crónica. Mientras que en los niños se debe consultar al médico en caso de que sea menor de 2 meses, presente fiebre y el moqueo o congestión nasal cause problemas para mamar o respirar”.
4) La cantidad de horas de sueño
La cantidad de horas que se debe dormir para que el cuerpo descanse varía según la edad. La revista MedilinePlus de los Institutos Nacionales de Salud (agencia principal del Gobierno de los Estados Unidos, responsable de la investigación biomédica y de salud pública) expone que las horas de sueño adecuadas para cada edad son:
Recién nacidos: 16-18 horas al día
Niños en edad preescolar: 11-12 horas al día
Niños en edad escolar: por lo menos 10 horas al día
Adolescentes: 9-10 horas al día
Adultos (incluyendo adultos mayores): 7-8 horas al día
Para mejorar los hábitos del sueño puede tomar en cuenta estos consejos: crear una rutina de ir a la cama a la misma hora todos los días, evitar la cafeína hasta unas horas antes de su hora de dormir, realizar ejercicio durante el día, evite consumir alimentos pesados por las noches. Otro factor que puede estar influyendo en su sueño de la noche es tomar siestas por la tarde, evítelas para lograr conciliar el sueño.
5) Hay que cuidar los pies
A esta parte del cuerpo le debemos mucho agradecimiento por movernos de un lado a otro, los pies son muy importantes y aun así su salud no es algo que muchos tomen en consideración. Se puede empezar por la comodidad, brindarle un zapato cómodo al pie es esencial para conservar su bienestar, aquello podría evitar que en un futuro sufra de condiciones como los juanetes. Los juanetes son protuberancias que se forman como consecuencia de llevar zapatos apretados por mucho tiempo, pero también por artritis.
Si usted no está acostumbrado a lavarse los pies a diario es una práctica que debe empezar a incluir para mantenerlos, aparte de limpios, sanos. Enjabone los pies y enjuáguelos con agua (tenga cuidado al hacerlo dentro de la ducha, busque un lugar para sujetarse o hágalo sentado para evitar caídas).
En los pies también hay músculos, por ello debe dedicar unos minutos al día a caminar o realizar alguna actividad física para activar la musculatura de los pies. Durante su jornada laboral realice estiramientos para incrementar la circulación.
6) Respire profundamente
Aunque puede sonar extraño hay ocasiones en las que nos olvidamos de respirar o no respiramos bien. Estar consciente de esto puede cambiar su vida de manera positiva. El oxígeno interviene en la mayoría de los procesos realizados por el cuerpo, por ello es trascendental dedicar un tiempo a respirar profundamente y corregir la respiración normal.
Entre los beneficios está que una buena oxigenación permite que el sistema digestivo funcione mejor y asimile de mejor forma los alimentos. El sistema nervioso también encuentra ventajas en ello y cerebro, columna y nervios se pueden mantener relajados al hacer respiraciones profundas. (I)















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